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El enemigo número 1 de los botines de fútbol es el barro. No sólo porque los ensucia y dan un trabajo extra de limpieza, sino porque limitan considerablemente la tracción. Cuando no se juega en campos en buen estado, es normal que el barro quede estancado en la suela, obligándonos a limpiarlos con la mano para no resbalarse. Por eso, se ha desarrollado la nueva suela Nike Anti Clog, que supone solucionar este problema.

El proyecto de dos años de longevidad encabezado por Max Blau, vicepresidente de calzado de Nike Football, es parte del mensaje de Nike para que sus botines rindan al 100% en cualquier condición. La respuesta a este tema no fue fácil de encontrar, e involucró el trabajo no sólo de diseñadores de calzado, sino que también de químicos e ingenieros.

La Nike Anti Clog incluye un polímero adaptativo (macromolécula formada de otras pequeñas) que al estar en contacto con el agua, reaccionan. Al entender la conformación molecular del lodo, se ha podido crear una solución hidrofílica, pero que no compromete la tracción del calzado. Aún así, no muchos más detalles fueron revelados por una cuestión lógica de evitar copias. El próximo 15 de abril saldrá una colección completa de botines con esta suela, aunque en cantidades limitadas.