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Se va acabando este 2015 en el que Nike “hizo la plancha”, sólidamente instalada sobre cifras de facturación y ganancias sorprendentes para una compañía de semejante tamaño. Y en el que Adidas debió reinventarse para dejar atrás un 2014 en el que casi todo le salió mal.

Este año Adidas aplicó cirugía mayor y se aventuró en terrenos desconocidos. Renovó mandos ejecutivos, se llevó (no sin escándalo) a tres diseñadores top de Nike y planteó un modelo de marca más afín al gusto del consumidor americano. Para simplificarlo, las tres tiras de Adidas en 2014 fueron Kanye West, Pharell Williams y el Manchester United. Que dos de los tres pilares de una marca deportiva no tengan nada que ver con el deporte es una señal inequívoca de que las cosas han cambiado, y seguirán cambiando.

¿Tiene todo eso algo que ver con el diseño de camisetas de fútbol? No lo descartaría de inmediato. Luego de décadas de seguir aplicadamente un manual tan efectivo como previsible, Adidas consigue sorprendernos con esta seguidilla de lanzamientos para las selecciones nacionales que jugarán la próxima Eurocopa 2016.

Más allá de la colocación de las clásicas tres tiras a los costados y no en los hombros, no hay muchas novedades de peso en las casacas home. Quizás alguna audacia con la camiseta de Bélgica, pero en líneas generales todo tiene un aire más bien clásico, con varias referencias al estilo del mundial 82.

​En cambio, entre las camisetas away sí que hay muchas cosas distintas e interesantes. Las agruparía así de acuerdo a los conceptos que veo, de los menos a los más innovadores:

  • Bosnia, Gales, Irlanda: más o menos lo mismo de siempre para los equipos más modestos. Diseños correctos pero sin mayor atractivo.
  • Bélgica y España: inspiración retro. La de España no habría desentonado en algún partido de Italia 90, más aun con una vuelta al clásico uniforme titular tricolor y el alternatvo blanco. Y la de Bélgica, incluso con su evidente estilo ciclístico, bien podría ser un artículo de marcas como Campo Retro o Copa.
  • Rusia y Japón: en rigor, tampoco nada que no se haya visto antes. El águila bicéfala rusa ya empieza a repetirse, hasta podría decirse que es en verdad un retroceso con respecto a la inspiración “espacial” de las casacas para Brasil 2014. Pero claro que la de Japón nos entusiasma -y mucho- por la maestría con la que ha sido resuelta.
  • Finalmente, lo mejor es claramente Alemania, Suecia y Dinamarca. No se parecen a nada que se haya visto antes, especialmente las dos primeras. No sólo por la inusual paleta de colores o el efecto mélange, sino por el concepto: no parece ropa de fútbol. Ni siquiera parece ropa deportiva.

Pues bien: ése sí que es un cambio lo suficientemente radical como el que le pedíamos a Adidas. Es más, hasta habría sido deseable hacer esto mismo en más equipos, tal como se hizo a principios de los 90 con Equipment, lo último radical que hizo Adidas: fue para casi todo el mundo, y de la noche a la mañana.

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Con estas tres camisetas Adidas dio un claro paso al frente en innovación y por primera vez en mucho tiempo la obliga a Nike a responder con algo que también rompa el molde. Nike sorprendió en la primera parte del año también con un puñado de camisetas away para selecciones nacionales de un estilo -digamos- surfer, pero pareció más bien un experimento aislado. Otra apuesta muy interesante fue la tercera casaca del Paris Saint-Germain, una prenda vanguardista por la tecnología de sus materiales pero difícil de trasladar a las líneas de más bajo costo. Habrá que esperar entonces qué tiene reservado Nike para un año en el que se juegan la Eurocopa y los Juegos Olímpicos de Río.

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En cuanto a Adidas, quizás sea prematuro asegurar que este estilo tan innovador al que nos hemos referido en esta nota (con esos extraños colores y un look más cercano a la moda urbana que al alto rendimiento deportivo) se deba al proclamado giro de la marca hacia un público más joven y alejado de Europa. En todo caso, pronto sabremos si es el anticipo de una nueva tendencia dominante o tan sólo una experimentación aislada.

De lo que no caben dudas es de que Adidas ha repuntado notablemente en 2015: más allá de gustos, modas y tendencias, lo confirman las cifras de venta, las ganancias y el fuerte rebote de la cotización de sus acciones.