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Es cierto, algunas cosas han cambiado. Lo que está en juego ya no es como en aquellos años, cuando Nike y Reebok se tiraban con todo lo que tenían a mano porque peleaban palmo a palmo por el número 1 del mercado deportivo mundial.

Pero parece que las viejas costumbres se resisten a morir y cualquier excusa es buena para hacer un poco de escándalo. En este caso, el CrossFit.

Desde luego que no se trata de un deporte que mueva multitudes, pero sí se ha transformado en un nicho interesante en donde Adidas ha ubicado muy convenientemente a Reebok, su subsidiaria ahora dedicada al fitness y el entrenamiento en general.

Pero Nike no tiene ninguna intención de volver a tropezar con la misma piedra. Cuando a mediados de los años 80 Reebok comenzó a ganar el mercado femenino con sus botitas Freestyle para aerobics, los ejecutivos de Nike lo minimizaron: creyeron que era un pésimo calzado para algo que ni siquiera era un deporte, sino apenas una moda pasajera. Por eso fue que decidieron ignorar ese nicho y nunca presentaron un producto para competir allí. Pues bien, en menos de dos años Reebok había vendido cientos de millones de pares de las Freestyle y a partir de ese fenómeno en otros dos años logró superar a Nike como la marca deportiva número 1 del mundo.

Sangre, sudor y lágrimas le costó a Nike recuperar la cima del mercado. Por eso es que ahora no deja nada librado al azar y recurre a la misma estrategia que le permitió resurgir: victimizarse.

Todos recuerdan (y si no, lo pueden leer aquí) que cuando Nike firmó con el debutante Michael Jordan en 1985 la NBA prohibió las primeras zapatillas del jugador porque los colores negro, rojo y blanco con que fueron lanzadas violaban el reglamento de la liga. La prohibición le vino como anillo al dedo a la marca, que recibió el equivalente a millones de publicidad gratis en la prensa por la publicación de la noticia y además lanzó una campaña publicitaria en contra de la medida.

Nike_Metcon1_Banned

Así que exactamente eso es lo que hizo Nike ahora. Comenzó por lanzar las Metcon1, un calzado de entrenamiento para competir en el segmento de quienes practican CrossFit y similares. Pero como Reebok posee la exclusividad de los derechos para lanzar productos con la marca Crossfit y no permitió que ningún participante de los CrossFit Games compita con otras zapatillas que no sean Reebok, Nike acaba de lanzar una versión de sus Metcon1 a la que llamó “prohibida”.  Justamente, en aquellos mismos colores rojo, negro y blanco de las primeras Jordan.  ¿El slogan para la promoción? “No prohiban nuestras zapatillas. Superen nuestras zapatillas”.

La respuesta de Reebok llegó vía Instagram y fue contundente: un desafío público a que los ejecutivos de Nike se presenten a competir mano a mano con ellos en un box para ver quién soporta mejor las duras rutinas del CrossFit.

Difícilmente llegue a hacerse esa competencia, pero ahí están Nike y Reebok, otra vez como perro y gato. Todo vuelve.