Compartir

No sólo se trata de que Nike nunca fue sponsor oficial de la FIFA, sino de que ha hecho una bandera de ello, una verdadera cuestión de principios.

Esto se debe no sólo a cuestiones prácticas, ya que Nike siempre se las ha ingeniado para asociar su marca a los grandes eventos deportivos (mundiales de fútbol, juegos olímpicos) mediante tácticas de marketing de emboscada. También fue una manera de diferenciarse claramente de Adidas, marca que por decisión de Horst Dassler (como bien sabrán si leyeron este libro) fue un actor de primer orden en el diseño de la política comercial de la FIFA desde la elección de Joao Havelange en 1974.

Lo concreto es que ahora, una vez desatado el escándalo por la corrupción generalizada en el ente rector del fútbol, Nike se ha convertido en la marca cuya imagen más ha sufrido las opiniones negativas del público, incluso por encima de Adidas y otros patrocinadores oficiales de la FIFA.

Éste es el resultado de un relevamiento de las redes sociales llevado a cabo por la agencia Meltwater en los días posteriores al comienzo del escándalo. La infografía muestra todos los términos negativos asociados a Nike en los mensajes emitidos en las redes sociales:

nike-fifa-scandal-info-01

 

Del total de las menciones de Nike sobre este tema, un abrumador 96% son negativas y apenas un 4% positivas. Adidas tampoco se la lleva gratis, pero sus porcentajes son bastante mejores: 44% de comentarios negativos y 56% de positivos. Otro sponsor principal como Coca-Cola ha recibido menciones de ambos tipos en una proporción de 50 y 50.

nike-fifa-scandal-info-02

 

No hay una explicación muy clara para este fenómeno, más allá de la más obvia: así como Nike supo “hacerse pasar” por sponsor de los grandes eventos del deporte mundial, en un momento de crisis como el actual el tiro le sale por la culata. También ha sido muy importante en términos de imagen negativa para Nike el pasaje de la investigación del FBI que se refiere al destino de los 160 millones de dólares que la marca desembolsó para convertirse en sponsor de la selección de Brasil. Si bien no habría habido delito alguno por parte de Nike, hay muchas sospechas acerca de qué se hizo con todo aquel dinero o, para decirlo menos elegantemente, cuánto se perdió en el camino.