Compartir

Todos sabemos que la entrada masiva de Nike en el mercado del fútbol sucedió hace 20 años, apenas después del éxito de la Copa Mundial de Estados Unidos en 1994.

Sin embargo, también sabemos que Nike tiene una historia anterior en el fútbol, aunque de ella se suele hablar muy poco. Quizás porque esa historia es más bien brumosa y no muy relevante, pero así y todo contiene no pocos datos de interés.  Después de todo, como cuento en el libro Los hombres que hicieron la historia de las marcas deportivas, la primera zapatilla en llevar el logo del Swoosh de Nike fue un modelo de botín de fútbol fabricado en México que en Estados Unidos se comercializó a muy pequeña escala como calzado para fútbol americano.

Pero claro que tras aquel curioso debut hubo más fútbol en Nike.  Al menos así lo recuerda Mick Hoban, un ex futbolista de los Portland Timber que entró a trabajar en Nike en 1978, luego de su retiro.  Su tarea era muy sencilla: convertir a Nike en una marca de soccer en Estados Unidos.  Claro que los medios puestos a su disposición fueron muy precarios, tanto a nivel de presupuesto como de producto. Vale la pena recordar que Nike era por entonces una empresa todavía pequeña, que recién empezaba a multiplicar sus ventas de la mano del boom del running en su país. De hecho, Hoban era la “división fútbol” completa de Nike. Todo estaba a su cargo, sin jefes ni subordinados.  Así y todo, Hoban -el empleado número 120 de la firma- hizo lo que le pidieron “con éxito limitado”, según sus propias palabras.

soccer-start-nike-01

 

Los primeros hitos de Nike en el mercado del fútbol fueron más que modestos. Algunos pocos equipos de la North American Soccer League usaron indumentaria de la marca por breves períodos desde 1978. En el reporte anual del año fiscal 1981 (el primero de la firma como sociedad anónima cotizante en Bolsa) se puede ver la foto de un futbolista con botines Nike.  Peter White marcó con sus botines Nike un gol para el Aston Villa en la final de la Copa de Campeones de Europa de 1982 contra el Bayern München.  Aquel mismo año llegó el primer gol marcado en un Mundial con un zapato de la marca: el del escocés Steve Archibald en la victoria de primera rueda frente a Nueva Zelanda por 5 a 2. Un año después, en 1983, Nike firmó un contrato para vestir al Sunderland, su primer club europeo. Y no hay mucho más para el recuento, no al menos hasta 1994.

soccer-start-nike-03

“Al principio, yo era el único empleado a cargo del fútbol. Tenía que ocuparme de todo y trabajar con la gente de producción, marketing, eventos, todo”, recuerda Hoban.  “Tenía que esforzarme en conseguir futbolistas profesionales que quisiesen usar nuestro botines y también equipos que quisieran vestir nuestra marca. No era nada fácil.  Más de una vez conseguí cerrar un acuerdo sin siquiera saber de dónde iba a sacar los productos que prometía en el contrato: camisetas, shorts, medias, conjuntos de salida, guantes y otros accesorios”.  Algo para nada sorprendente, ya que la política que Nike tenía por entonces era atacar los deportes que le resultaban extraños o poco relevantes con campañas de marketing para recién luego preocuparse por lo demás.

Así y todo, Hoban asegura que los productos no eran malos.  “Estábamos lejos de las marcas especializadas en fútbol, pero nuestros botines mejoraban rápidamente.  Claro que el calzado era nuestra primera preocupación, Nike tardó bastante tiempo en dedicarse seriamente a sus colecciones de indumentaria.  Pero también estaba la dificultad de que en el departamento de Diseño e Investigación casi todos los que trabajaban se especializaban en running o básquetbol. No me prestaban mucha atención.  A mí me ponía mal porque cuando venían deportistas a probar nuevos modelos, los corredores sabían que ellos recibían lo mejor de la marca, lo más avanzado del mundo.  Por supuesto que no era así en el caso de los futbolistas”.

Mick Hoban estuvo algunos años en Nike y luego optó por cometer la “traición máxima”: se fue a trabajar a Adidas America.  Sin embargo, recuerda sus comienzos en aquella empresa tan distinta de la que conocemos hoy con mucho cariño: “Era una gran compañía entonces, y lo es mucho más hoy”.  Hoban guarda aún hoy un libro firmado por Rob Strasser (por entonces uno de los máximos ejecutivos de Nike) con la dedicatoria: “Mick, gracias por hacernos empezar”.

Quizás no sea mucho, pero suficiente para un negocio tan enorme con un comienzo tan modesto.

soccer-start-nike-02

Siempre me llamó mucho la atención Nike en el fútbol. En ese período que mencionas 83-94 creo que vistió algunos clubes de Francia como el Mónaco, Lyon, PSG y alguno mas que se me está escapando.