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El fabricante estadounidense de calzado y material deportivo Nike obtuvo en su segundo trimestre fiscal un beneficio neto de 655 millones de dólares (533 millones de euros), un 22,7% más que los 534 millones de dólares (435 millones de euros) del mismo periodo del ejercicio anterior, informó la empresa.

La cifra de negocio de la mayor compañía mundial del sector se situó en 7.380 millones de dólares (6.009 millones de euros), lo que supone un 14,8% más que los 6.431 millones de dólares (5.236 millones de euros) de hace un año. Excluyendo el impacto de divisas, las ventas subieron un 18%.

Entre sus principales marcas, las ventas de NIKE aumentaron un 17% sin tener en cuenta el impacto del cambio de divisas, con incrementos en todos los productos, zonas geográficas y categorías, mientras que las de Converse repuntaron un 24%.

De este modo, en los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal, Nike obtuvo un beneficio neto de 1.617 millones de dólares (1.317 millones de euros), un 23,2% más, mientras sus ventas crecieron un 14,6%, hasta 15.362 millones de dólares (12.508 millones de euros).

El presidente y consejero delegado de Nike, Mark Parker, afirmó que los “fuertes” resultados del segundo trimestre demuestran una vez más que Nike es una compañía en crecimiento. “El poder de nuestra cartera sigue desbloqueando el crecimiento, al mismo tiempo que mantenemos el enfoque en nuestras mayores oportunidades”, añadió.

Pese a estos excelentes números, las acciones de Nike sufrieron hoy su peor caída intradiaria en 9 meses, principalmente debido a que las órdenes futuras de la firma deportiva subieron a su menor ritmo en cuatro trimestres, afectados por la desaceleración de la demanda en Europa occidental y los mercados emergentes.

En las operaciones en la bolsa de Nueva York, los títulos de la multinacional proveedora de calzado y prendas deportivas, bajaban un 3.77 por ciento, a 93.42 dólares por papel que cotiza en el índice S&P 500.

En las primeras horas de operaciones, la acción se desplomó hasta un 4.4 por ciento, su mayor caída intradía desde el 21 de marzo.

A pesar de que Nike reportó ayer resultados mejores a los esperados para el segundo trimestre, los papeles bajaron un 3.17 por ciento en las operaciones posteriores al cierre del mercado en Nueva York.

Nike dijo que los pedidos futuros globales, un indicador de la demanda, fueron un 11 por ciento mayor al final del segundo trimestre frente al mismo lapso del año pasado, excluyendo efectos cambiarios.

Analistas esperaban un crecimiento del 11.3 por ciento en los pedidos para entrega entre diciembre y abril, según la firma Consensus Metrix.

En Europa occidental, un importante mercado en crecimiento para Nike, los pedidos futuros subieron un 13 por ciento, menos que un esperado 15 por ciento.

El crecimiento de los pedidos en mercados emergentes -que incluye a Brasil, México y Asia-Pacífico sin contar Japón- fue de un 1 por ciento, mucho menos que el avance de 7 por ciento que esperaban los analistas.