Compartir

El mercado de la ropa deportiva en Colombia recibirá muy pronto el arribo de Topper, la marca fundada en Argentina en 1975 y desde hace pocos años en manos brasileñas.

La apuesta es por demás arriesgada: es muy difícil competir en este segmento, en el que se encuentra una oferta alta y con marcas tan fuertes como Adidas y Nike. Los esfuerzos en locales, mercadeo y comerciales deben ser muy grandes y lanzarse a competir con ellas no suele ser fácil.

Lo interesante en este negocio es saber que detrás de Topper se encuentra el grupo empresarial Alpargatas, cuya marca más famosa es Havaianas, el calzado para playa de renombre mundial con un valor de marca de 160 millones de dólares según el indicador Best Global Brands.  Alpargatas también tienen las licencias para fabricar la marca Timberland.

El dueño de Alpargatas es un grupo brasileño llamado Camargo Correa, una de las mayores organizaciones empresariales privadas de Brasil y con negocios en diferentes sectores que le permiten facturar unos 10 mil millones de dólares cada año en 22 países.

En cuanto a los zapatos y a su marca Topper, Alpargatas produce en Brasil y Argentina y exporta cerca de un millón de pares zapatos a Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia y Perú. Las ventas de Colombia deberían comenzar en la primera mitad de 2015 y quien está detrás del negocio es Marcio Utsch, presidente de Alpargatas, quien titubeó hasta finalmente tomar la decisión de comercializar en Colombia.

Pese a esa competencia que le espera a Topper de marcas locales y extranjeras, la compañía ve un espacio de crecimiento en Colombia, pues el año pasado, según cifras de Euromonitor Internacional, el consumo per cápita de ropa deportiva en Colombia alcanzó los 17 dólares, unos 38 mil pesos colombianos.

El mercado de ropa deportiva en el país vale más de 1.200 millones de dólares y para Topper es todavía medio-bajo si se le compara con Chile, donde sus ciudadanos gastan 72 dólares al año, en Argentina unos 66 y Brasil cerca de 55. El truco del negocio, por llamarlo de alguna manera, es que la ropa deportiva, llámese zapatos tenis, por ejemplo, no es de uso exclusivo de los deportistas.

El dueño del negocio, sin duda alguna, es Adidas, que en Colombia facturó más de 367 mil millones de pesos.