Compartir

lcs-1logo66-03Hace ya unos años nuestros amigos de Minhas camisas se toparon casualmente con una foto del equipo del FC Nantes de la temporada 1965-1966 y se preguntaron: ¿sería aquella la primera camiseta de un equipo profesional de fútbol en llevar el logo de la marca?

La pregunta me quedó dando vueltas en la cabeza desde entonces: desde luego que no es un interrogante sencillo de resolver, sobre todo si uno no está dispuesto a pasarse semanas -quizás meses- hurgando en algún archivo fotográfico o entre diarios y revistas viejas en alguna hemeroteca a la altura del desafío.

Así y todo, tras la larga investigación que derivó en la publicación del libro Los hombres que hicieron la historia de las marcas deportivas, creo tener unos cuantos elementos para intentar una respuesta, si no definitiva, por lo menos bastante aproximada. Comencemos entonces por el principio.

A priori, aquella camiseta Le Coq Sportif del Nantes contaba con no pocas posibilidades de ser la primera en llevar el logo de la marca en el pecho (y no sólo en las etiquetas interiores, como ya era habitual desde antes de los años 60). ¿Por qué digo esto? Porque las principales marcas de fútbol de la época, casi todas ellas aún presentes en la actualidad, no comenzaron a estampar sus logos hasta varios años más tarde. En algunos casos, el logo ni siquiera había sido creado.

Pero incluso antes de considerar a las marcas podríamos empezar por descartar ligas y países.  La lógica indicaría que la idea de crear un logo comercial y estamparlo en las prendas debería surgir forzosamente en un país que reúna dos condiciones: la presencia del fútbol como un espectáculo masivo y arraigado y la existencia de una liga y un mercado futbolísitico competitivos y comercialmente avanzados en términos relativos.  Por esta segunda condición debe entenderse a mediados del siglo XX al menos un mercado dispuesto a consumir artículos deportivos de calidad.  Desde luego que no lo que actualmente se conoce como merchandising oficial de clubes y selecciones, cuyas primeras variantes comenzaron a aparecer recién a mediados de los años 70, pero sí un conjunto de artículos específicos para la práctica del fútbol similares a los usados en la alta competencia: calzado, indumentaria, accesorios, etc.

Justamente esta segunda condición es la que nos obligaría a excluir de nuestra búsqueda a los países iberoamericanos: tanto en España como en Latinoamérica se encontraban varias de las ligas más competitivas del mundo, pero hacia los años 60 el mercado de artículos deportivos era muy limitado.  Por supuesto que existían en países como Argentina, Brasil o México fabricantes de esta clase de productos de cierta importancia, pero el escaso desarrollo comercial de esos mercados hacían que en ningún caso se tuviera siquiera una remota idea del potencial del concepto de “marca”.  Por aquellos años, sus contrapartes europeas les llevaban una ventaja enorme.  Aquellas marcas de nivel superior comenzarían a tener cierta presencia por estos lares recién en los años 70, cuando llegaron de la mano de licenciatarios locales.

Pues bien, una vez descartado todo este grupo de países, nuestra búsqueda debería llevarnos a las principales ligas europeas.  ¿Dónde podría haber aparecido una camiseta de fútbol con el logo de la marca? Imposible en Alemania y en vastas zonas de influencia, es decir, en el amplio territorio controlado por las dos marcas más poderosas de la época: Adidas y Puma. Sabemos de sobra que el logo del trébol de Adidas fue lanzado en ocasión de los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, momento en el que la marca alemana decidió ampliar sus hasta entonces limitadas líneas de indumentaria (nunca debemos olvidar que Adidas fue desde sus comienzos una empresa de calzado, la creación de Adi Dassler, un zapatero ciertamente visionario).  Del otro lado de Herzogenaurach, si bien el logo del puma existía desde hacía varios años, la firma de Rudolf Dassler tampoco le prestó mucha atención al rubro textil hasta que su gran rival no lo hizo, razón por la cual una camiseta de fútbol con un pumita sería prácticamente imposible de hallar antes de aquel famoso año de 1972.

lcs-1logo66-04

Si nos dirigimos a las Islas Británicas, nos encontraremos con algunas firmas muy antiguas como Mitre, Gola o Bukta, pero sin dudas era Umbro la marca que contaba con la mayor cuota de mercado en la década del 60.  Inglaterra se jactó desde siempre de ser la tierra de los inventores del fútbol, y ese orgullo se trasladaba inevitablemente al estilo de los artículos deportivos que allí se fabricaban.  Los ingleses sentían particular aversión por el calzado y la indumentaria alemana. Las telas de las prendas eran distintas, también el cuero de los botines.  Así y todo, Umbro tuvo por muchos años la representación exclusiva de Adidas en el Reino Unido, lo cual se explicaba porque eran naturalemente complementarias: así como Adidas no tenía ningún interés en fabricar otra cosa que no fueran zapatillas o accesorios de cuero, Umbro era una textil con una larga historia sin intenciones de incursionar en el rubro del calzado.

Pero así como Umbro era una marca comercialmente desarrollada y con su famoso logo del diamante, nunca sintió la necesidad de estampar su logo en sus prendas como un modo de aumentar su visibilidad y reconocimiento por los consumidores.  La principal razón puede que haya sido su posición dominante en el mercado, pero tampoco habría que descartar las fuertes regulaciones sobre marcas comerciales que de una u otra manera imperaban en el fútbol inglés.  Al respecto baste decir que unos años más tarde, cuando a mediados de los años 70 la marca Admiral revolucionó el mercado al introducir las primeras prendas de fútbol diseñadas y comercializadas como productos oficiales de los clubes, debió superar la fuerte resistencia de líderes de opinión pública e incluso de funcionarios y parlamentarios que consideraban que lucrar de aquel modo con el fútbol era algo impropio, incluso escandaloso. Hasta la BBC solía plantearle a Admiral que sus estatutos no permitían transmitir por televisión a los futbolistas con marcas comerciales en su ropa. Por todo esto, es altamente improbable que haya existido en Inglaterra una camiseta con logo antes de 1965.

Tampoco hay razones para pensar que una camiseta semejante haya podido aparecer en Italia.  La península ha sido desde siempre una tierra muy fértil para la aparición de todo tipo de marcas deportivas (Kappa, Diadora, Lotto, Ellesse, Sergio Tacchini, Fila y muchas más), pero la mayoría de estas marcas no tuvo ni tiene una presencia relevante en el fútbol o, en todo caso, ninguna de ellas llegó a consolidarse como marca antes de mediados de los 60.  Los logos que las identifican son claramente posteriores.

Todo lo cual nos lleva nuevamente a Francia y a analizar el caso de Le Coq Sportif.  La marca existía como tal desde el año 1948 y se registró oficialmente en 1950, pero la empresa textil que la creó se había fundado en 1882.  Al recorrer la historia de Le Coq Sportif se observa que fue siempre la principal marca deportiva francesa y una suerte de emblema nacional.  Además de contar con una posición muy fuerte en el mercado local, Le Coq se caracterizó por sus constantes innovaciones en su industria y por la habilidad para manejar su propia imagen.  Desde su misma creación la marca contó con su logo del gallito para identificar a sus productos tanto en las etiquetas interiores como en los empaques en que se vendían.  En la imagen que vemos aquí se puede apreciar la evolución de dicho logo:

lcs-evolucion-logo

Vale la pena destacar que el logo del gallito sobre los anillos olímpicos (que por supuesto que hoy sería desautorizado por el Comité Olímpico Internacional, dueño de los derechos de la imagen de esos anillos) fue especialmente creado en 1960 para ser bordado en la indumentaria del equipo olímpico francés, bien visible en el pecho. Sin dudas, un antecedente a tener en cuenta.

Sin embargo, en el libro Histoire du Coq Sportif, Roland Camuset (el último integrante de la familia fundadora que condujo la empresa antes de su venta a Adidas en los años 70) explica por qué se desarrolló la versión del logo oficializada en 1968, que tuvo en verdad su debut un par de años antes. Más exacatamente, antes de la Copa del Mundo Inglaterra 66.

Por entonces, Adidas y Le Coq sportif acababan de sellar una alianza estratégica para complementar sus marcas y llevarlas a nuevos mercados.  Ambas eran muy fuertes en sus respectivos rubros, sin contar con que Adidas operaba en Francia bajo la conducción de Horst Dassler, a quien tantas páginas le he dedicado en mi libro.  Hubo incluso conversaciones muy avanzadas para sumar a Umbro al acuerdo, pero los ingleses se echaron atrás a último momento, un poco por su natural aislacionismo y un poco porque desconfiaban (y con razón) de las ambiciones del irrefrenable Horst.

El acuerdo entre Adidas y Le Coq estipulaba que ambas marcas compartirían esfuerzos para promocionar sus productos antes, durante y luego del Mundial de Inglaterra, al menos en el mercado francés.  Vemos aquí dos páginas de un catálogo en donde se presentan como “dos marcas francesas de renombre mundial”.  Y en la primera de ellas vemos un dibujo del uniforme de la selección de Francia con el logo de Le Coq Sportif en la casaca y en el short y sin el escudo de la Federación.  El logo que vemos allí es la versión simplificada y estilizada del logo que la marca usaba desde hacía apenas un año.  Camuset cuenta en su libro que aquel rediseño se debió a la necesidad de contar con un distintivo más sencillo para pegar o bordar en las prendas, decisión que tomaron justamente a partir del acuerdo con Adidas como una manera de equiparar el poder visual de la marca alemana. Que desde ya que no tenía el logo del trébol, pero sí se ocupaba de que sus extensas líneas de calzado y sus mucho más limitadas colecciones de indumentaria tuvieran siempre las inconfundibles tres tiras.

lcs-1logo66-01

Esta versión del logo contaba además con otra ventaja: el de 1965 se presentaba sobre un fondo con los colores de la bandera francesa, mientras que la nueva versión era neutra, perfectamente vendible en cualquier otro país.  Y era justamente la internacionalización de la marca de la mano de Adidas lo que buscaba la gerencia de Le Coq Sportif.

¿Fue entonces Francia el primer equipo en usar una camiseta con un logo? No.  Le Coq Sportif y Adidas tenían un convenio para que la selección se vistiera con ropa de una y calzara botines de la otra, y la camiseta que vemos en el dibujo efectivamente existió, pero sólo para sesiones de fotos con fines promocionales.  Francia jugó el Mundial 66 con un único gallito en el pecho: el de la Federación Francesa de Fútbol.

Sin embargo, las acciones promocionales planeadas por Le Coq Sportif no se limitaron al mundial y a la selección de Francia.  Para ayudar a la difusión del nuevo logo, Camuset explica que la gerencia de la marca decidió estamparlo en la indumentaria de algunos equipos profesionales de fútbol y básquet.  Entre ellos menciona al FC Nantes, campeón de la liga francesa en las temporadas 64-65 y 65-66 y finalista de la Copa de Francia en 1966, y al Racing Club de Estrasburgo, campeón de aquella Copa.  Es decir que la primera camiseta con logo tendría que ser indefectiblemente alguna de estas dos.

Pero, ¿cuál de ellas?  Luego de recorrer en la web varias galerías de imágenes de aquellos equipos, observé que el logo del gallito aparece en camisetas del Nantes de mangas largas y con finas líneas negras entre los bastones amarillos y verdes, y también en otras casacas de mangas cortas pero con líneas blancas.  Es de imaginar que las primeras se usaron en partidos invernales, entre fines del 65 y principios del 66, mientras que las otras se usaron en los tramos finales de la temporada, en la primavera y verano del año 66.  Las de mangas largas serían entonces anteriores.

lcs-1logo66-06

Sin embargo, no he podido encontrar algo equivalente del Estrasburgo.  En todas las imágenes el equipo aparece siempre con casacas veraniegas de mangas cortas, algunas sin logo de Le Coq (imagino que al comienzo de la temporada 65-66).  El logo del gallito aparece recién en las fotos de la final contra el Nantes, al final de la temporada y otra vez con temperaturas más benignas.  De más está decir que si algún lector consigue fotos de la indumentaria de invierno del Racing de Estrasburgo para ver si tenía o no el logo será muy bienvenido.

Pero hay algo más: el equipo que perdió la semifinal de aquella Copa de Francia contra el Nantes fue el Angers SCO. Y, aunque Camuset no lo menciona en su libro, en la única foto con algo de nitidez que pude encontrar de aquel partido se puede apreciar a un jugador del Angers con una casaca de mangas largas que en el pecho lleva las siglas SCO.  Y arriba de esas siglas, yo juraría que lo que se ve es ni más ni menos que el logo de Le Coq Sportif.

Pues bien, entonces, ¿quién tuvo la primera camiseta de fútbol con un logo? ¿El Nantes o el Angers? ¿Me ayudan a descubrirlo?

lcs-1logo66-05

 

 

Sí, es un catálogo francés dedicado al Mundial 66. Y es cierto, no había notado el balón Telstar, que no se usó en aquel Mundial sino en México 70.
Saludos.