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f89ee7a3c0f05faea0792d7ed36ac342Las acciones de Adidas subieron con fuerza en la rueda de ayer debido a fuertes rumores que indicaban que un grupo de fondos de inversión estaban dispuestos a incrementar su participación en la firma para forzar a la gerencia a un cambio radical en su conducción. Sin embargo, uno de los fondos mencionados desmintió inmediatamente esta posibilidad.

Medios alemanes indicaron que los fondos Knight Vinke, Third Point y TCI consideran aumentar su cartera de acciones de Adidas hasta un 4 por ciento como una forma de aumentar su presión sobre la conducción de la segunda marca deportiva del mundo, aunque Eric Knight, fundador del fondo Knight Vinke desmintió categóricamente esa posibilidad: “No es una idea que estemos analizando”, aseguró a la agencia Reuters. TCI y Third Point evitaron hacer declaraciones.

Adidas ha estado perdiendo terreno en los mercados europeos frente a su máximo rival, la americana Nike, y sus planes de desarrollo en Estados Unidos de la mano de sus subsidiarias Reebok y TaylorMade no han rendido los frutos esperados. La firma emitió el pasado mes de julio la tercera alerta de baja en sus ganancias del año, perjudicada por  su alta exposición a los vaivenes del mercado ruso y al flojo desempeño de TaylorMade, su división de golf.

Las acciones de Adidas, que en lo que va del año han bajado más de un 30 por ciento, rebotaron ayer un 4,1 por ciento, la mayor suba del índice alemán DAX.  Otras subas se dieron en ruedas previas al conocerse un reporte del Wall Street Journal acerca de un posible acuerdo entre los inversores de la firma para forzar un cambio en la gerencia, lo cual podría incluir el despido de Herbert Hainer, CEO de Adidas desde 2001.

Ingo Speich, quien ya llamó a una suerte de rebelión de accionistas contra Hainer en mayo de este año, declaró a Reuters que el debilitado valor bursátil de Adidas (EUR 12.000 millones o USD 15.600 millones) podría facilitarles a los fondos de inversión la posibilidad de aumentar su participación en el paquete accionario de la compañía.

Otros inversores parecen desestimar un proceder tan radical, especialmente luego de que la empresa decidiera a comienzos del año extender el contrato del CEO Hainer hasta 2017.  Lo cierto es que la conducción actual ha reconocido las dificultades y está intentado reaccionar para recuperar terreno en el siempre esquivo mercado americano. ¿Lo conseguirá?