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nike-mufc-billionEl contrato del billón de dólares, o más bien el billion dollar contract: en una decisión que indudablemente obligará al mercado futbolístico a repensar todos los parámetros, el gigante americano Nike confirmará en las próximas horas un nuevo acuerdo con el Manchester United para continuar como su sponsor técnico por otros 10 años a cambio de un total de mil millones de dólares.  Al cambio actual la cifra equivale a 600 millones de libras esterlinas o 700 millones de euros, lo cual prácticamente duplica (y pulveriza) el reciente récord alcanzado entre Puma y el Arsenal como el patrocinio más caro de la historia del fútbol.

La decisión de la entidad de Old Trafford de estudiar propuestas de otras marcas ha acabado poniendo a la multinacional de Oregon contra la espada y la pared. Y finalmente, ante la posibilidad de perder a uno de sus principales activos en el mundo del fútbol, la compañía estadounidense ha acabado por aceptar las astronómicas pretensiones del club inglés.

Medidas de presión

Proveedores técnicos como Adidas, Warrior e incluso Puma –la firma que la pasada semana batió un récord con su nuevo acuerdo a razón de 36,5 millones de euros con el Arsenal- aprovecharon el inicio del periodo de tanteo, abierto tras la ruptura inicial entre Nike y el United.

“Estamos actualmente en conversaciones con múltiples proveedores técnicos”, reconocían desde Old Trafford hace apenas una semana. A lo largo de 2013, la firma estadounidense disfrutó de un plazo para negociar en exclusividad la renovación del contrato que expira en 2015. Sin embargo, lejos de llegar a un acuerdo, las posturas se distanciaron, a pesar de la fructífera relación de 13 años entre ambas partes. Incluso, y como medida de presión, el club inglés procedió el pasado mes de diciembre a retirar las butacas blancas que formaban el logotipo de Nike en la tribuna inferior este de Old Trafford y sustituirlas por unas rojas.

Atentos en el Camp Nou

Finalmente, y según diversas informaciones en la prensa inglesa, Nike ha optado por conservar al United en su cartera de clientes, aunque esta decisión le pueda costar muy cara en futuras negociaciones. Como la que a partir de 2017 deberá realizar con el Barça.

El contrato con el club azulgrana expira en 2018 y desde las oficinas del Camp Nou deben permanecer muy atentos al vuelco que puede suponer en el mercado la formalización de contratos como el del Arsenal y Puma, o este último entre Nike y el United, que permitirá a los ‘diablos rojos’ embolsarse 40 millones de euros más que el Barça por temporada a partir de la 2015/16.