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psg-nike-13Los directivos del Paris Saint Germain están conscientes del gran peso de los futbolistas mediáticos con quienes cuenta, y es por ello que aseguran merecer más de lo que cualquier marca que los pretenda esté dispuesto a ofrecer. En este caso, el principal afectado es Nike, marca que al ser el sponsor principal del conjunto parisino sufrirá las consecuencias de un PSG cada vez más exigente.

Una posible renegociación entre Nike y PSG se venía cocinando desde semanas atrás, teniendo un intermedio por cuestiones administrativas que tenían que ver directamente con el funcionamiento de la escuadra francesa. La marca deportiva esperaba que ese receso en las negociaciones ablandara las aspiraciones del equipo, pero no fue así.

Para Nike resultó más perjudicial que benéfica la pausa en las negociaciones. Ahora el equipo de Nasser Al-Khelaifi ha comenzado un sondeo con diversas marcas deportivas, rivales directas de Nike, para conocer su interés en en un posible patrocinio y en cuanto estarían dispuestos a pagar por él.

Actualmente el PSG percibe un total de 6.5 millones de euros de manera anual, teniendo contrato por sólo una temporada más. Las recientes firmas del Arsenal por Puma y Liverpool por Warrior a razón de 30 millones de euros cada uno, es uno de los principales argumentos de un equipo que asegura merecer más de lo que tiene.

La subasta por los derechos del PSG comenzaría aproximadamente en unos 20 millones de euros, poco más del triple de lo que recibe hoy día el equipo que defiende Zlatan Ibrahimovic. Más allá del potencial a futuro que tiene el PSG, Nike no encuentra una razón extra para desembolsar una gigantesca cantidad en tierras francesas; aún cuando están conscientes de que la actual paga al Paris Saint Germain es inferior a la meritoria.

Ahora la marca de Beaverton se escuda en los sentimentalismos y cuestiones afectivas asegurando que durante aproximadamente 25 años nunca le ha dado la espalda al equipo de la capital francesa; sellando una relación casi marital que se impuso a buenas y malas, pero que podría vivir un divorcio próximo de no llegar a un acuerdo.

Aún restan algunos meses para el desenlace de esta novela de cada vez más marketing y menos amor. Adidas podría vestirse de villano y robarse la firma de un equipo que tiene como principal meta la consecución de una Champions League en un lapso de cuatro años. Hoy más que nunca el PSG se cotiza alto y no piensa bajar sus pretensiones; menos aún cuando se vislumbra un gran futuro para un equipo forjado a base de billetes.

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