Compartir
Las míticas polos con el logo del cocodrilo cumplen ocho décadas en el mercado.  Su creador, René Lacoste, será recordado además por ser el padre de la ropa deportiva y por haber renovado la concepción del tenis, deporte que dominó durante un lustro.  En este informe especial repasaremos entonces los orígenes de esta marca precursora y su prenda más emblemática, así como también los lanzamientos especiales que Lacoste tiene reservados para festejar sus 80 años.

En los cuatro años en que René Lacoste dominó el tenis (de 1925 a 1929 ganó siete títulos de Grand Slam, tres en Francia, dos en Wimbledon y otro par en el Abierto de Estados Unidos), el planeta se llenaba de hazañas épicas posibles desde el esfuerzo individual de grandes emprendedores.

El físico escocés John Logie Baird presentaba en Londres lo que se reconoce como la primer televisión de la historia, con lo cual dio pie al nacimiento de la BBC. Del otro lado del charco, el piloto norteamericano Charles Lindbergh se convertía en el primer piloto en cruzar solo y su alma el océano Atlántico (mayo de 1927) acompañado solo de café y emparedados. Ellos son una muestra de que por entonces la audacia, imaginación y talento podría llevar a cosas grandes a quien tuviera el propósito.

Pese a que era un destacado competidor en el tenis, Lacoste nunca estuvo de acuerdo con la vestimenta tradicional que consistía en camisa de manga larga y pantalones; incluso los jugadores llegaban a portar chaleco o suéter y, en el colmo de la elegancia casual, sombrero o cachucha que de seguro hacían más complicadas las maniobras. “Es mucha ropa si lo que quieres es correr a la red y hacer un tiro por encima de tu cabeza”, se quejaba el francés. De las mujeres ni se diga, pues jugaban ataviadas con largos y entallados vestidos y unas chanclas más aptas para tomar el té que para jugar al tenis y que seguro les provocaban monumentales ampollas.

En ese contexto, Jean René, quien se distinguió más por su tenacidad e inteligencia que por su fuerza física al jugar, recordaba en 1979 para la revista People cómo fue que se le ocurrió la idea de las famosas chombas: “Un día me di cuenta de que mi amigo George Horatio Charles, mejor conocido en los bajos fondos como el marqués de Cholmondeley, llegó vestido con una camisa de las que usaba el equipo inglés de polo; una idea práctica, me dije a mí mismo”. En cuanto pudo René encargó a un sastre inglés le confeccionara varias de esas camisas de algodón y a las pocas semanas “todo el mundo las estaba usando”, recuerda en la misma entrevista. Desde 1926 en el abierto de Estados Unidos, que por cierto ganó, René presumía un estilo distinto de vestir que el de sus competidores.

Ya tenía la idea de las playeras dándole vueltas por su mente, pero ¿de dónde surgió el logotipo del cocodrilo que las harían célebres? Entre las muchas versiones hay una que señala el bautizo de “cocodrilo” que le endilgaron a Lacoste los periodistas americanos dada su nariz larga, chata y puntiaguda, así como su audacia al jugar. Pero todo mundo se queda con la historia, más romántica en sí, de cuando René Lacoste caminaba por las calles de Boston y al detenerse frente a un aparador le dijo a Allan H. Muhr, capitán del equipo francés, que si ganaba su partido, le tendrían que regalar una hermosa maleta hecha de piel de cocodrilo, apuesta que nunca se cumplió porque el equipo francés al parecer perdió. La anécdota (otras versiones señalan que Muhr fue quien prometió a Lacoste la maleta si ganaba su game) fue recuperada por un periodista, quien desde entonces nombró “cocodrilo” a Jean René. Al año siguiente, su amigo Robert George le diseñó el cocodrilo que Lacoste comenzó a usar en todas sus vestimentas y maletas, una inteligente forma de calentar y crear expectativas sobre una marca. ¿Lo pensó así o le salió sin querer?

El caso es que durante los tres últimos años de su carrera deportiva, Lacoste fue el modelo de un producto que en las siguientes décadas le permitiría armar un emporio, al que siempre se le relacionó con victorias deportivas, tenacidad y alegría por vivir.

Luego de ganar en 1929 por tercera vez Roland Garros, el ahora empresario se retiró de las canchas para poder fundar la empresa Chemise Lacoste, en asociación con André Gillier, y en 1933, ya con el nombre registrado, sacarían a la venta la legendaria L.12.12., blanca, con el cocodrilo en el pecho y más larga en la espalda para que los tenistas la tuvieran siempre en su sitio durante los partidos. De ahí pasó a contar en la actualidad con más de mil tiendas en 110 países y vender un promedio de dos productos cada segundo.

Ocho exclusivas etiquetas celebran los 80 años de Lacoste

lacoste80-06

En una ocasión semejante no es de extrañar que el despliegue de la firma francesa para conmemorar su 80° aniversario sea incomparabale.  Ocho grandes firmas de lujo galo crearon especialmente sendos artículos exclusivos: un jarrón de cristal de Baccarat inspirado en los años 30 y en los trofeos que por aquel entonces levantaban los mejores del tenis; una colección de 27 coloridos ‘tees’ de Bernardaud en honor a Simone Thion, leyenda francesa del golf y mujer del fundador de esta casa y también inspirándose en ella un broche de diamantes y esmeraldas con forma de cocodrilo de Boucheron que en 1957 mandó hacer expresamente para su esposa; un palo de golf de Christofle que en esta ocasión rinde homenaje a Catherine Lacoste, hija de ambos y quien hubo de seguir los pasos de su progenitora; una maleta deportiva de Goyard; una funda para raqueta realizada en piel de cocodrilo de Hermés; un juego de mecheros, velas, cuaderno y bolígrafos de S.T. Dupont; una serie de apetitosos éclaires de delicatesen parisino de Fauchon decorados con los colores de la marca y con una textura en apariencia similar a la del textil de los tradicionales polos para eso sí, sorprender a cualquier paladar que se precie con una rica combinación de sabores.

Más detalles sobre estas colaboraciones los pueden ver aquí.

Lacoste y el más exquisito champagne

Como en todo aniversario que se precie, el brindis ha de ser el colofón final, qué mejor que apostar para ello por uno de los referentes absolutos en lo que al mundo del champagne concierne… Veuve Clicqot ha creado un trolley de golf también inédito, con curiosa forma de revestida botella, para el 80º aniversario de Lacoste.

lacoste80-05

Peter Saville y su diseño de vanguardia

También como parte de la celebración de este aniversario, Lacoste convocó el diseñador gráfico británico Peter Saville -famoso por sus trabajos para el sello Factory y por su relectura de la camiseta del seleccionado de fútbol de Inglaterra– para la creación de una línea especial de polos sin el característico logo. En el lugar donde normalmente aparece el reptil, Saville introdujo un garabato en verde bordado.

La edición limitada, que incluye ochenta polos para hombre y ochenta para mujer, saldrá a la venta el 15 de noviembre con un precio de 420 euros en los flagship stores que la enseña tiene repartidos en todo el mundo. Una segunda edición más grande, en ocho versiones distintas para hombre y mujer, también se distribuirá en las tiendas de Lacoste a un precio de 140 euros.

lacoste80-02

Diseños especiales de Lacoste

La propia firma también se ha puesto manos a la obra para lanzar en 2013 una colección inédita Lacoste ya disponible en tiendas que se compone de zapatos deportivos clásicos, camisetas, gafas, maletines, collares y relojes, marcados con el logo de este 80 aniversario. En edición limitada y personalizables, también hay disponibles una serie de 12 polos de los que sólo pondrán a la venta 12 unidades cada mes, y que insertan ahora el tradicional emblema del cocodrilo esta vez en diferentes diseños entre los que destacan las pelotas de tenis.  Más detalles de la colección en este link.

lacoste80-04