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Muchas veces hemos comentado que Adidas nunca se permitiría perder el patrocinio del seleccionado de fútbol de Alemania.  Si bien en la actualidad la marca de las tres tiras es una empresa multinacional pública cuyas acciones cotizan en la Bolsa, su historia y sus raíces siguen siendo indudablemente alemanas.  De hecho, sus oficinas centrales permanecen en Herzogenaurach, el mismo pueblo bávaro en donde Adi Dassler fundó la marca en 1948.

También comentamos en más de una ocasión que Nike le quiso arrebatar la camiseta alemana a Adidas al ofrecerle a la Deutscher Fussball Bund un contrato por la exorbitante suma de 500 millones de euros, pero no tuvo éxito.  Los directivos de la DFB se pusieron pálidos cuando escucharon la cifra, pero tragaron saliva y decidieron seguir con Adidas, aún resignando dinero.  Una cuestión de orgullo nacional, sin dudas.

Sin embargo, pese a lo que muchos podrían creer, no siempre Alemania vistió camisetas de Adidas.  Todos recordarán aquel período a fines de los años 70 en que el seleccionado teutón usó Erima -la marca que le vimos a Alemania en el Mundial Argentina ´78, por ejemplo-, si bien por aquellos años Erima era una marca subsidiaria de Adidas.

Si retrocedemos algunos años más, nos encontramos con que Adidas tardó más de la cuenta en entrar seriamente al negocio textil, ya que su fundador siempre la consideró fundamentalmente como una marca de calzado deportivo.  Recién a comienzos de los 70 aparecieron las primeras líneas de indumentaria con las tres tiras, las cuales se hicieron mucho más visibles con la adopción del logo del trébol para los Juegos Olímpicos de Múnich ´72.  De este modo, si bien Adi Dassler siempre se ocupó personalmente de proveerle botines a la DFB, antes de los 70 los uniformes de Alemania fueron fabricados por otras marcas.

Por supuesto que, por aquellos años, las marcas deportivas no solían mostrar sus logos en el pecho de las camisetas.  En el mejor de los casos, podían coser sus etiquetas en el lado interno del cuello y quizás hacer algo de publicidad al respecto.  Por eso es que no deberían resultar tan sorprendentes estas fotos publicadas por el blog Esporte-á-Porter: también es sabido que todos los seleccionados que participaron en el Mundial Inglaterra ´66 usaron indumentaria provista por Umbro.  La excepción fue el equipo argentino, que llevó desde Buenos Aires sus propios uniformes confeccionados por la marca Sportlandia.

Así y todo, no deja de resultar una curiosidad observar esas etiquetas tan visibles -y tan bien conservadas- con el diamante de Umbro en estas dos excelentes piezas históricas: una camiseta titular y otra suplente verde del seleccionado de Alemania usadas en el Mundial ´66.