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En junio de 1981, un joven arquitecto recientemente recibido en la Universidad de Oregon fue contratado por Nike.  Su nombre era Tinker Hatfield, y, si no fuera por su decisión de cambiarse al equipo de diseñadores de calzado de la marca, probablemente quizás nunca habríamos sabido de él.

Lo cierto es que hoy en día Tinker Hatfield es considerado como un prócer del diseño de calzado deportivo.  Y no sólo porque fue el creador de decenas de modelos revolucionarios, verdaderos clásicos ya a esta altura, sino porque Hatfield cambió por completo el proceso mismo del diseño de zapatillas.

Como arquitecto que era, la inspiración para sus diseños podía provenir muchas veces de edificios o estructuras famosas.  Pero también solía inspirarse en autos, aviones o hasta en fenómenos físicos.  Dedicado muchas veces al proceso de lanzamiento de modelos especiales para las más importantes estrellas del deporte -los famosos signature shoes-, su manera de trabajar en colaboración hizo que los primeros y más entusiastas admiradores de su trabajo fueran los propios deportistas.

Desde sus primeros trabajos trabajos de mediados de los 80, pasando por los estrambóticos y exagerados modelos de los 90 y llegando a ciertos proyectos especiales de la actualidad, aquí tenemos una selección -arbitraria y personal, como cualquiera de estas listas- de diez de sus mejores diseños.

10. Nike Air Huarache (1991)

Inspiradas en las típicas sandalias mexicanas y en los implementos de neoprene del esquí acuático, las Huarache inventaron un estilo diferente a cualquier otra cosa vista antes en zapatillas de running.

9. Nike Air Trainer Max (1991)

Con la línea Air Trainer, Nike logró un calzado que podía ser usado en el entrenamiento de atletas de las más variadas disciplinas.  Si hasta el mismísimo John McEnroe llegó a jugar torneos de tenis con este tipo de zapatillas.  Las Air Trainer Max fueron el último modelo dedicado a Bo Jackson (el del famoso slogan “Bo Knows”), y seguramente el más logrado de la línea.

8. Air Jordan XV (2000)

Con la edición número 15 de las célebres zapatillas de la Jordan Brand, Tinker Hatfield concluyó su labor al frente del equipo encargado de diseñar sus calzados.  Las Air Jordan XV se inspiraron en un avión de combate de la Segunda Guerra Mundial, el jet X-15 creado por la NASA, e incluyen varios detalles que homenajean a los diseñadores italianos preferidos de Jordan, como la línea roja del talón y la capellada entretejida.

7. Nike Air Safari (1987)

En una época en que no existían esos aspirantes a “genios” del diseño que compiten entre sí a ver quién logra el modelo más ridículo para presentar en algún sótano con DJ, tragos y “famosos”, Tinker Hatfield se animó a presentar este calzado pensado para el running pero con un insólito estampado animal print.  Se transformó en algo muy distinto, un evidente precursor de los estilos actuales de la línea Nike Sportswear.

6. Air Jordan XI (1995)

Perfecto exponente del estilo que Tinker Hatfield impuso en las zapatillas de básquet de los 90, las Jordan XI lograron romper con la inercia mostrada en los dos modelos anteriores de Jordan gracias a otro diseño realmente innovador.  Se hicieron famosas al aparecer en la película Space Jam y se inspiraron en… una cortadora de pasto.

5. Nike Air Mag (diseñadas en 1989, versión “provisoria” de 2011, se espera la definitiva para 2015)

Mucho dijimos ya de las zapatillas de Marty McFly de Volver al futuro 2.  Hasta que no se ajusten solas, no vale.

4. Nike Air Max 90 (1990)

La tercera versión de las Air Max impactó por la agresividad de su diseño, algo así como las Air Max 1 del 87 infladas con esteroides.  Pero quién podría negar el enorme atractivo de esta famosa combinación de colores, la Infrared.

3. Nike Air Trainer (1987)

Como decíamos antes, la línea Air Trainer inauguró una nueva clase de calzado deportivo, preparado para los rigores de cualquier tipo de entrenamiento.  Un diseño tan sobrio como sólido.

2. Air Jordan III (1988)

Muchos piensan que estas zapatillas, las primeras de la línea Jordan a cargo de Tinker Hatfield, terminaron de salvar a Nike.  Es sabido que fueron Rob Strasser y Peter Moore los ejecutivos de Nike que más se esforzaron por firmar el contrato con el novato Michael Jordan en 1985.  Debieron vencer incluso una dura resistencia interna en la empresa en una época en que Nike no podía resolver la pelea contra Reebok.  Pero la conflictiva y escandalosa renuncia del dúo luego de los primeros dos exitosos años a cargo de la línea Jordan dejaron a la empresa en una posición muy peligrosa.

Pues bien, con este trabajo Hatfield no sólo logró uno de sus más recordados diseños -con ese patrón de “piel de elefante” usado hasta el hartazgo en miles de zapatillas desde entonces- sino que además introdujo el célebre logo del Jumpman, la silueta de Jordan volando hacia el aro que se transformó en el inconfundible logo de la línea Jordan y luego de la Jordan Brand, la submarca cuasi-independiente de Nike.

1. Nike Air Max 1 (1987)

Nike le había comprado ya a fines de los 70 la tecnología de amortiguación mediante cápsulas de aire a un ingeniero free-lance.  Muchas de sus zapatillas contaban desde entonces con este implemento, pero el público no encontraba nada de especial en él.

Hasta que a Hatfield, inspirado por la estructura del Centre Pompidou de París, se le ocurrió la idea de hacer que las cápsulas de aire fueran visibles, y entonces todo estalló.  La famosa palabrita “air” pasó a ser distintiva de Nike, casi acaparada por la marca, que parecía llamarse por entonces “Nike Air”.  No había forma de distinguir el nombre de una línea de productos del de la marca misma.  La súbita popularidad de Jordan, a quien también se lo empezó a llamar Air por razones más que evidentes, sumaba su cuota de confusión al estar su imagen tan ligada a la de la marca deportiva.

Más allá de las famosas cápsulas y su aplicación en infinidad de modelos, muchos creen aún hoy que las primeras Air Max son el diseño de calzado deportivo más perfecto de la historia.  Basta con mirarlas un instante para comprender que bien podría ser así, después de todo.

CHAPEAU para Tinker!. Quién pudiera haber hecho sólo una parte de lo que él hizo.
Muy buena nota, como siempre.