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¿Se acuerdan de las camisetas de los equipos vestidos por Puma en el Mundial 2006, que siempre parecían estar demasiado mojadas?  ¿Acaso no pasa lo mismo con la actual camiseta Nike del Barcelona?

Pues bien, el diario español El País pud0 confirmar que los jugadores del Barcelona se quejan de lo mismo que se puede ver en la tele: la casaca blaugrana pesa, pero no por los motivos correctos.  Es una evidencia que los futbolistas soportan cada semana desde que estrenaron la nueva equipación, una casaca diseñada respetando el medioambiente, hecha de poliéster obtenido del equivalente a ocho botellas de plástico recicladas. El llamado tejido Dri-FIT teóricamente absorbe el sudor, lo evapora rápidamente, “y te ayuda a mantenerte seco y cómodo en todo momento”, según explicaron los responsables de Nike en la presentación de los nuevos diseños.

Durante la gira por Estados Unidos los jugadores notaron que la camiseta se empapaba exageradamente, de tal manera que al filo del descanso “pesaba un huevo”, y “se pegaba al cuerpo como una lapa”, según fuentes del vestuario.  Los futbolistas pensaron que era debido a la humedad y las achicharrantes temperaturas. Pero ocurrió lo mismo ya en España, contra el Madrid en los partidos de la Supercopa.  Empezó la Liga y no cambió nada, así que en Valencia los jugadores buscaron pruebas para justificar sus quejas ante la directiva y pesaron la camiseta: 200 gramos antes de empezar el partido, medio kilo de tela y sudor en el descanso. Los futbolistas, herméticos, no abren la boca en público sobre un tema en vías de solución.

El viernes, responsables del área de mercadotécnica del Barça se reunieron con Nike, que ya trabaja en el problema. “En dos semanas el asunto estará solucionado”, aseguró ayer un portavoz de la firma americana.

Inconvenientes al margen, las proyecciones indican que esta atípica camiseta del Barcelona de bastones finitos e irregulares batirá todos los récords: más de un millón de réplicas oficiales vendidas.