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Falta apenas un mes para el comienzo de la Copa Mundial de Rugby en Nueva Zelanda, pero las polémicas relacionadas con la indumentaria de los equipos continúan.  Después de enojarse con Nike y su camiseta negra para Inglaterra, ahora los fanáticos de los All Blacks proponen boicotear a Adidas.  Es que comprar el último modelo de la famosa casaca negra cuesta en la propia Nueva Zelanda el doble que en cualquier otro país.  Los hinchas y también los comerciantes se muestran indignados.

Adidas impuso un precio de 220 dólares neocelandeses (uno 180 dólares estadounidenses) por camiseta, mientras que la misma pieza comprada por internet en Estados Unidos o Gran Bretaña cuesta la mitad.

“No creo que sea razonable esta gran diferencia de precio entre una página web en el extranjero y una tienda local en Nueva Zelanda”, dijo Rod Duke, director general de Rebel Sport, la mayor cadena minorista del país.

Aunque Adidas no quiso bajar el precio, Rebel Sport decidió finalmente sacar las camisetas a la venta por un precio de 170 dólares neozelandeses, mientras que otra cadena, Sportsworld, decidió perder dinero y venderlas a 125 dólares.

La situación ha sido ampliamente reflejada en la prensa local en los últimos días, y hasta Graheme Thorne, un ex jugador de los All Blacks, llamó a boicotear la venta de la nueva camiseta.  Analistas del mercado consideran que Adidas está dañando mucho su imagen con esta actitud.  Es sabido que los neocelandeses son tremendamente apasionados por el rugby, y es indudable que la marca se excedió en su intento de aprovechar la fiebre desatada por el mundial.